Calvicie prematura

Pérdida de cabello en la juventud: ¿Cómo prevenirla?

La alopecia más común es la androgénica, aquella que se hereda. Un 30% de las personas menores de 30 años en todo el mundo padece este tipo de calvicie prematura.

Pero la genética no es la única causa de alopecia, pues también hay otros factores que pueden influir como son el estrés, el tipo de alimentación y ciertos tipos de enfermedades, entre otros.

Cómo afecta la calvicie prematura a los jóvenes

Durante la juventud es más difícil lidiar con la pérdida del cabello, pues solemos dar mucha importancia al aspecto físico. Por ello, muchos jóvenes ven cómo esto afecta a su autoestima y se llegan a encontrar en estados “cercanos a la depresión”, según el psicólogo Jaume Guinot. Lo mejor es intentar asumir las consecuencias de alopecia y aceptar esa nueva realidad con optimismo.

Consejos para el cuidado de cabello

Además de mantener una actitud positiva ante la calvicie prematura, también es importante un cuidado de cabello adecuado durante las primeras fases de la alopecia.

La señal para saber cuándo ir al médico es “notar el pelo fino».

El especialista será el encargado de decir qué proceso seguir en cada caso. Pero lo cierto es que hay una serie de consejos sobre cuidado de cabello que son beneficiosos para todos los tipos de alopecia y que ayudan a prevenir su aparición:

Buena higiene

Hay una falsa creencia de que lavar el pelo con frecuencia lo debilitará y hará que se caiga. Lo cierto es que se debe mantener su higiene para no acumular sebo, ya que el cabello con grasa se ahoga. Además, no hay que usar champús demasiado agresivos, agua muy caliente ni secadores a altas temperaturas.

Pequeños trucos

Es preferible usar peine a cepillo. Se recomienda limitar los sombreros o gorros, para que el pelo tenga una mejor oxigenación. Evitar los tintes o tratamientos agresivos, así como las planchas de pelo o los recogidos demasiado tirantes.

Vida sana

Nada funciona mejor que seguir una dieta variada y equilibrada, con una buena hidratación. De esta forma, se impide cualquier deficiencia nutricional que pudiera perjudicar a la salud capilar del paciente.

La prevención es clave en el tratamiento. Estos consejos y el acompañamiento profesional adecuado te ayudarán a conseguirlo.