Diferencia entre alopecia androgenética y efluvio telógeno

La alopecia constituye una de las principales preocupaciones entre hombres y mujeres jóvenes. Hasta el 75% de los varones desarrolla algún tipo de alopecia antes de cumplir los cuarenta años.

Existen muchas causas y tipos de alopecia, entre las que se encuentran las de origen genético y otras, según recientes estudios, psicosomático. Es por ello que debemos conocer los signos de advertencia, para así poder ponernos en manos de un profesional rápidamente.

A continuación, veremos algunas particularidades de dos tipos de alopecia y cómo diferenciarlas: la alopecia androgenética y el efluvio telógeno.

Alopecia androgenética

Es la más común de todas. El componente es principalmente genético y se da en mayor proporción en hombres que en mujeres.

En los hombres tiene una prevalencia muy alta, al menos 8 de cada 10 varones con pérdida capilar mayores de 21 años sufre este tipo de alopecia y se precipita debido a la intervención de las hormonas masculinas

En las mujeres la prevalencia es menor y tarda más en aparecer. Se encuentran muy relacionadas las etapas de la mujer y la alopecia, y es por ello que antes de los 40 años aproximadamente el 15% de las mujeres sufre de pérdida de cabello, cifra que se dispara a partir de la menopausia por encima del 40% por la degradación de los folículos pilosos.

Los signos de caída del cabello varían ligeramente entre hombres y mujeres. Mientras que los hombres acusan una pérdida de cabello prefrontal, las mujeres experimentan una pérdida de densidad generalizada.

La detección precoz es uno de los pilares para dar con un tratamiento eficaz y que aminore el ritmo de la caída del cabello. Sin embargo, es importante decir que ante la aparición de síntomas debe consultar siempre con un especialista.

Efluvio telógeno

Se da en menor proporción. A menudo se produce por exposición a químicos, cirugías, cambios drásticos en la dieta, tratamientos farmacológicos y otras variables identificables.

El efluvio telógeno es inconfundible. Es un daño específico en una de las fases de crecimiento del pelo que llega de forma abrupta y marcada.

Aunque la pérdida de densidad del cuero cabelludo sea muy marcada en la mayoría de los casos, a no ser que haya una alopecia androgénica subyacente, suele tener un muy buen pronóstico, teniendo el paciente una recuperación total de su densidad capilar.