¿Puedo hacerme un trasplante capilar en verano?

La alopecia es una alteración caracterizada por la pérdida de cabello. Para enfrentarla, cada vez es más frecuente acudir a técnicas de trasplante capilar, que consisten en tomar folículos pilosos de las zonas de la cabeza que conservan cabello, e implantarlos en zonas desprovistas del mismo.

Ahora bien, ¿es conveniente un trasplante capilar en verano?

Los especialistas están de acuerdo en que la realización de este procedimiento es factible en cualquier época del año, y muchas veces el paciente desea recibir el trasplante capilar en verano para hacerlo coincidir con sus vacaciones, a fin de contar con tiempo para descansar y desconectarse del ajetreo diario, favoreciendo así un mejor estado de ánimo que puede hacer más llevaderas las incomodidades del postoperatorio.

Trasplante capilar en verano. Qué cuidados hay que tener

Al igual que con cualquier otro procedimiento quirúrgico, luego de un trasplante capilar es necesario tener una serie de cuidados post operatorios para facilitar la recuperación y asegurar los mejores resultados.

1) Sol y trasplante capilar

Durante las primeras semanas, sol y trasplante capilar no son compatibles entre sí. A fin de evitar irritaciones o quemaduras en el cuero cabelludo, es necesario evitar la exposición directa a la luz solar durante las dos primeras semanas después del implante, principalmente durante el verano, que es la época del año en la que la radiación solar es más intensa. A partir de la segunda semana es posible utilizar prendas que cubran la cabeza y la protejan del sol, tales como gorras y sombreros, recordando que estas deben ser holgadas para no maltratar los injertos.

2) Playa y trasplante capilar

Si bien playa y trasplante capilar no son incompatibles, durante el primer mes es necesario evitar el contacto con el agua de mar o de piscina, ya las sustancias químicas, el cloro, el salitre y los gérmenes en el agua pueden provocar irritaciones e infecciones en el cuero cabelludo y en los folículos pilosos.

3) Actividad física y trasplante capilar

Es recomendable evitar ejercicios de alta intensidad durante el primer mes, para evitar que la sudoración y la elevación de la temperatura corporal afecten la cicatrización de los injertos. Sin embargo, a los quince días del procedimiento es posible retomar ejercicios de baja intensidad, siempre y cuando se evite la sudoración excesiva o el roce con las zonas intervenidas.

Si tomamos estas precauciones, es posible disfrutar del verano asegurando al mismo tiempo que nuestro trasplante capilar sea exitoso.